martes, 19 de abril de 2011

Desarrollo de Escenarios: "Connected Citizens"



Sabemos que las personas "sólo procesamos aquella información que podemos incorporar a los escenarios que maneja a priori nuestra mente". Esto es algo que hacemos constantemente para desechar o recoger la enorme cantidad de información que llega a nuestros sentidos.

En el actual momento de enorme cambio -¿hacia dónde?- es obligado dotarnos de metodologías que permitan a nuestras organizaciones enmarcar la ingente información y dotarla de significado. A nivel directivo, es esencial para no desarrollar organizaciones "paralizadas / ciegas" o "histéricas" (que atacan en todas las direcciones).

Una herramienta excelente es la construcción de "escenarios". Lo importante de esta herramienta de gestión es no pretender "predecir" resultados, sino proyectar tendencias y descubrir a dónde nos pueden llevar. Si dejamos convivir, por ejemplo, dos escenarios de futuro, podemos "enmarcar" información (reconociendo aspectos "impensables" del futuro si los observamos con ópticas del pasado) en forma de "insights", y con ello, tomar decisiones con lógica estratégica.

Shell ha desarrollado un gran expertise en este tema, popularizado por Arie De Geus en "The living company". Las recomendaciones que da De Geus en este tema son:
o Trabajar sobre dos escenarios.
o Hitos temporales en el rango que se elija (puede ser hasta 2020, Shell los publica hasta 2050).
o Los escenarios se construyen como historias imaginativas del futuro en base a los facts actuales: que "driving forces" hay hoy que pueden tomar forma de un modo u otro.

Pincha aquí para el último ejercicio de Shell a este respecto.

Especialmente interesante es el ejercicio que ha realizado la Knight Foundation en su estudio "Connected Citizens", sobre el importante papel de las redes, y tecnologías en red, como catalizadoras de bien social. Desde el estudio de las fuerzas de interconectividad, descentralización y transparencia se apuntan tres posibles escenarios -no muy optimistas- a 2015 marcados por la vulnerabilidad del modelo de bienestar. El informe es una poderosa llamada a la responsabilidad de instituciones, empresas y organizaciones (y en concreto, desde el impulso de los grandes donantes) a incorporar la infraestructura de conexiones, el aprendizaje y el liderazgo que permitan modelar desde este nuevo entorno en red un mejor futuro inmediato.

Como hemos dicho, esta herramienta tiene un carácter estratégico para cualquier organización que valore el aprendizaje como estrategia: esta capacidad es vital -literalmente- en escenarios turbulentos. Pero vemos que resulta también imprescindible a nivel comunidad o país, para que a nivel multistakeholder podamos reaccionar ante determinados hechos, o intensificar otros, que son muestra del despliegue del futuro que estamos ya construyendo.

miércoles, 13 de abril de 2011

Design thinking centrado en personas


Design thinking es una herramienta de diseño de soluciones reales para personas, por personas que toman decisiones desde una mente, corazón y voluntad abiertas. La herramienta se debe a IDEO, popular gracias a ésta metodología de inmersión en la realidad, generación de ideas y prototipado para el test real. Tenemos que desaprender casi todo lo que nos enseñaron en los MBAs de los 90: los tiempos son distintos, o al menos, ahora sabemos que son complejos y sistémicos, no lineales y mecanicistas. Las personas, y las organizaciones, debemos aprender a vivir en beta: constante aprendizaje con nuestro entorno. La herramienta de IDEO está en licencia abierta gracias a la Fundación Gates, y tiene ya más de 49.000 descargas. Pienso en cuantas buenas relaciones y soluciones ayudará a hacer emerger. En la Fundación Hazloposible acabamos de adoptarla, y creo que nos va a ayudar a que crezcan muchas cosas...¡ganas de conectar realidades no nos van a faltar!

miércoles, 30 de marzo de 2011

IKEA y las oportunidades desde los factores ambientales y sociales


Cuando una organización interioriza los factores sociales y ambientales y su propósito como tal, empiezan a cristalizar maravillosas propuestas como esta de IKEA: una estantería virtual en tu PC/Mac.

Si entendemos la desmaterialización como una oportunidad desde los factores ambientales -como lo es el uso de recursos en ciclo cerrado, también en su plan estratégico de sostenibilidad- esta propuesta disruptiva surge de modo natural.

martes, 28 de septiembre de 2010

Construcción de redes de valor "value networks"


¿Sabemos construir redes de valor con nuestros grupos de interés, activando todos los recursos del sistema? Me parece clave para el futuro de todo tipo de organizaciones desarrollar este aprendizaje, porque desgraciadamente casi todo lo que hemos aprendido en la práctica empresarial e institucional, desde el mecanicismo taylorista en la planificación y organización a los trade offs en las decisiones estratégicas no son herramientas óptimas en entornos complejos y en red...
Tendré ocasión con Know Square de introducir de un modo práctico a un amplio grupo de directivos en una de éstas metodologías de involucración de stakeholders -basadas en los principios de la empresa viva y el enfoque sistémico-, el "world café". Funcionan, y me parece que van a ser claves para construir la nueva posibilidad económica, social y ambiental que necesitamos. Recomiendo empaparse de estas metodologías a todo aquel que quiere eficacia en su aproximación a un mundo complejo y de un potencial maravilloso. Se puede empezar por aquí: Working whole systems; the world café; open space technology; real time strategic change; the change handbook; the abundant community...

martes, 6 de abril de 2010

El marketing social, o cómo promover el cambio para un comportamiento sostenible

Son muchos los think&do tanks internacionales que insisten en que si hablamos de "promover el cambio social hacia la sostenibilidad" no hablamos de informar, sino de activar tres cosas: visión (dónde queremos ir), agentes de cambio y mecanismos o metodologías.

Ahora bien, ¿hay una verdadera profesionalización de este trabajo? Se empieza a detectar fuera de España. En entradas anteriores hablaba de como el Institute for Public Policy Research (IPPR) con estudios rigurosos de segmentación estaba apoyando a las instituciones de Reino Unido a construir campañas eficaces de cambio de comportamiento. Pero veo también que empresas pioneras están apostando por este camino. John Drummond, CEO de la agencia Corporate Culture, dice rotundamente que el tiempo del "corporate social marketing", ha llegado. ¿Y qué es esto? La definiré como aquella disciplina que basada en insights profundos, sabe trabajar desde los recursos corporativos sobre las personas y su entorno para apoyar comportamientos que provocan resultados sociales y ambientales positivos.

¿Por qué es esto una oportunidad para el marketing y las empresas? Recomendaría leer el impresionante reporte "The Third Industrial Revolution". No es un reporte promovido por idealistas: es un informe "del ala dura" de la economía de mercado, en este caso los analistas financieros de ING-Europa, para guiar a inversores sobre quienes serán las industrias ganadoras y perdedoras en los periodos 2010-2015 y 2015-2020...y las ganadoras son la que nos muevan a un mundo mejor, el único posible a desarrollar. Si pensamos que el marketing de experiencias es el que ha ganado la partida al advertising, entenderemos que caminar con las personas en ese proceso de cambio es el nuevo camino del marketing corporativo.

Preveo entonces que este proceso de profesionalización del apoyo al cambio social desde el "empowerment" individual y los mecanismos "facilitadores" es un camino en el que instituciones públicas, ONGs y empresas caminarán en muchas ocasiones de la mano, y la mezcla de capacidades y trayectorias profesionales puede resultar enormemente enriquecedora. Valga el ejemplo de Adam Werbach: Presidente del Sierra Club de EE.UU., una organización de activismo ecologista, pasó a CEO de Saatchi and Saatchi Sustainability, y es ahora responsable de cambiar, desde dentro, al gigante Wal Mart.

Un trabajo que puede ayudar enormemente a plantear trabajos eficientes de cambio de comportamiento es el reciente "Switch" de los hermanos Heath, publicado casi al mismo tiempo que el informe de Green Aliance "From hot air to happy endings: how to inspire public support for a low carbon society". Remito también a entradas anteriores, especialmente a las que se derivaban de los trabajos del IPPR sobre segmentación o los mecanismos facilitadores presentados en el trabajo de Thales y Sunstein "Nudge".

Empecemos por entender lo que queremos tratar: el comportamiento es la interacción de las personas con el entorno, en general en respuesta a un estímulo y las consecuencias esperadas, pero también en respuesta a la pregunta ¿qué hace la gente como yo ante esta situación? (por lo que la autoimagen del sujeto es también un factor que se debe considerar).

Apoyándose en abundante experiencia, los hermanos Heath proponen actuar sobre tres elementos para obtener resultados: dirigir la parte racional de la persona, motivar la emocional y desarrollar mecanismos facilitadores. Veamos cómo:

1. Dirigir la parte racional:
  • Proponer nuevos comportamientos paso a paso y muy específicos: "un sólo cambio". No hacer experimentos: debe tener una base real, es decir, debemos conocer comportamientos muy concretos que gente similar a la que dirigimos la campaña haya adoptado. Es decir, se construye sobre casos probados de éxito, no sobre zonas de fracaso. Una vez que se consigue un cambio, es más fácil hacer avanzar hacia esas personas a incorporar más cambios. La decisión de ir a por un sólo cambio es siempre difícil para un decisor (intuitivamente pensamos que abrir un rango de alternativas ampliaría los casos de éxito), pero está probado que es la única eficaz.
  • Dar dirección al lado racional: es el primer paso que evite la parálisis de las múltiples alternativas, y es el gran reto. Significa apuntar a un objetivo claro. No es importante explicar porqué hay que cambiar, es importante que se visualice con claridad el objetivo a conseguir. En nuestro caso, plan personal de en 3 meses sólo uso bicicleta, convencer a 3 vecinos sobre el reciclaje esta semana, etc.

2. Motivar la parte emocional:

La motivación viene de "sentir", pero también de tener "confianza". Es muy importante que crea que puede conseguir lo que se propone (de ahí tb que estas campañas requieran la credibilidad de que empresas y administración acompañen con sus comportamientos). Veamos como:

  • Que la gente conozca algo no es suficiente para provocar el cambio. Hay que hacerles sentir. Para sentir hay que vivir la experiencia. Por eso, insistir de nuevo, es esencial que el cambio pedido sea pequeño y se pueda experimentar la satisfacción de hacerlo. Hay que pasar de dinámicas de perdedor ("qué puedo hacer yo...que lo hagan los políticos") a dinámicas de ganador ("yo ya lo hago").
  • Transmitir que el comportamiento pedido "es el normal".
  • Hacer el avance visible de algún modo y "celebrarlo". Ayuda a mantener la esperanza de los que están el proceso de cambio de que es posible y a ampliar la recompensa.
  • Apelar a la identidad. Este punto es muy importante. Cuando tenemos que tomar una decisión, normalmente nos preguntamos: ¿quén soy?¿qué situación es esta?¿qué haría alguien como yo en una situación así? Cuando hacemos algo, nos incorporamos al "club" de los que actúan de ese modo, por lo que empezamos a ampliar nuestros comportamientos (por ejemplo, una vez que hemos hecho una primera acción que nos hace vernos como un "cuidadano comprometido") según esa nueva identidad. De ahí de nuevo la importancia esencial de los pequeños pasos.
  • Crear la expectativa de la derrota. Normalmente, aunque se de ese primer paso mantener el comportamiento hasta construir el nuevo hábito es muy costoso, y hay que crear también la expectativa de que el fallo es posible. Lo importante es desarrollar el sentimiento que el éxito está en el hacer, más que en el conseguir.

3. Allanar el camino:

En muchísimas ocasiones, lo que parece un problema de persona es un problema de situación. En este terreno, la administración, ONGs y empresas deben jugar un papel esencial "facilitando" el cambio proporcionando las herramientas adecuadas. Aquí la receta es muy sencilla: hay que hacer un ejercicio de ponerse en el papel del destinatario de la campaña y trabajar sobre toda las barreras o trampolines externos que pueden entorpecer/facilitar el cambio deseado.


4. Otras recomendaciones:

  • La importancia del marco adecuado
    Según el profesor de ciencias cognitivas en Berkeley George Lakoff, la palabra "medio ambiente" nos coloca ya de entrada en un marco inadecuado, el de algo separado de la persona. Esto desatiende el hecho esencial de que somos parte de la naturaleza, y por tanto, que nuestras acciones nos convierten también en víctimas. Es necesario una revisión de palabras, historias...son mucho más importantes de lo que pensamos.
  • La importancia de las imágenes
    Las palabras pueden ser barreras, y las imágenes, trampolines. El término CO2 y el discurso científico de las concentraciones en ppm es poco poderoso, hace referencia a algo que no podemos visualizar. Recordemos que la concienciación contra la destrucción de la capa de ozono empezó cuando "vimos" en imagen de satélite su "ausencia" sobre los casquetes polares...Al desarrollar campañas, es importante trabajar con los medios de comunicación, agentes de cambio, educadores, etc. sobre palabras y sobre imágenes que se deban o no se deban usar. Este es un esfuerzo que en muchas ocasiones hay que hacer "uno a uno", obteniendo su involucración. Es imprescindible además crear un mundo visual futuro que sea metáfora de prosperidad, bienestar etc. que podemos dibujar en la imaginación colectiva, cuanto más a nivel local, mejor. Sólo con visiones claras y atractivas de futuro es posible ponerse en marcha. Y este debate no se ha construido aún apropiadamente.
  • Coherencia
    Hay un gran nivel de incoherencia que genera una fundamental falta de comprensión, credibilidad y sentido de capacidad individual de actuar. No se puede hablar de emergencia mundial y no actuar realmente como si se tratara de tal. El frente abierto debe dominar la esfera pública, digo dominar, no hechos anecdóticos, no campañas sólo para el ámbito privado. No es una cuestión de sumar, es una cuestión de confusión, de consistencia. Sin lo uno, nunca habrá lo otro. Por eso, las primeras inversiones deben ser entre funcionarios y empleados, gobernantes y directivos, siempre. No se puede tampoco hablar en términos científicos al público: dejemos de hablar de una formulación química, el CO2.
    Finalmente, recordar que los públicos o las situaciones que deseamos cambiar requieren un análisis profundo y profesional de las motivaciones que mueven los comportamientos actuales o los deseados. Hay mucha evidencia que muestra lo contraproducente que puede ser una campaña mal enfocada. En todos los casos, preguntarse con la agencia que desarrolle la campaña a qué segmentos de población estamos apelando y a qué motivaciones que guían su comportamiento. también preguntarnos si el medio elegido es el adecuado, especialmente si es suficientemente cercano a la circunstancia que queremos cambiar, e incluso si podemos trabajar directamente sobre la circunstancia...

martes, 22 de diciembre de 2009

Guía para construir la empresa sostenible (y una reflexión sobre el coche eléctrico a modo de ejemplo)

No dudo que el concepto de desarrollo sostenible va a suponer la mayor oportunidad empresarial de la historia, entendiendo empresa en su dimensión más amplia. Seguir criterios de sostenibilidad es el único modo de servir las necesidades de más de 6000 millones de personas, y es además inteligente e ilusionante.

La empresa y las personas van a ser el motor de este cambio. Estamos empezando a vivir una aceleración de lo que Schumpeter denominó procesos de destrucción creativa , dirigida por la innovación en su sentido más amplio, incluyendo recursos y estructuras, procesos y valores.

Para abordar con éxito este proceso de cambio, recomiendo leer a Clayton Christensen y su concepto de innovación disruptiva. Según Christensen, las grandes empresas establecidas, capaces de sacar ventaja de sus fortalezas competitivas en entornos de innovación incremental, pueden tener dificultades (hasta el punto que pocas mantienen su liderazgo) ante una innovación de carácter disruptivo.
Sucede que la innovación incremental suele crecer más rápido que las necesidades de los consumidores, surgiendo un gap entre oferta y demanda (ciertos consumidores dejan de estar interesados -dispuestos a pagar- una oferta muy por encima de sus requerimientos). En ese momento, productos más sencillos, baratos y convenientes de usar (y por tanto, no "incrementales" sino "disruptivos") , que no aportan beneficios (conveniencia) al núcleo principal de sus clientes, se introducen en dichos segmentos y en el no-consumo.

¿Por qué no son las empresas consolidadas las que lanzan estos productos? No es una cuestión técnica, sino de modelo. Primero, porque los mercados están por inventar (hoy son zonas de no-consumo, o de valor no cubierto) y en estos casos, los medios habituales de medición de potencial de mercado, no sirven, y lo que es peor, las rentabilidades esperadas y volúmenes parecen no hacerlas interesantes...Segundo, porque están cautivas de sus mercados y clientes actuales (canibalización, detracción de recursos económicos y talento...). Y tercero, porque también están atadas a procesos y valores (que incluye criterios de decisión), que hacen abordar de modo erróneo (es decir, bajo las premisas del modelo de valor -incremental, no disruptivo- que la empresa ya trabaja) las oportunidades.

Todo esto me resulta hoy muy cercano. Las grandes empresas están liderando los elementos incrementales de la sostenibilidad: ecoeficiencia, certificación, políticas de responsabilidad social corporativa, reputación. Asistimos al desarrollo de nuevos productos más sostenibles, capaces de competir en precio y conveniencia con otras ofertas consolidadas, ganando peso entre canales de distribución y consumidores cada vez más exigentes. Estas empresas reducen también riesgos reputacionales (certificaciones, etc.) y se ganan el favor del regulador e instituciones locales. En general, la sostenibilidad se está integrando en las estrategias tradicionales de posicionamiento en costes (ecoeficiencia) y diferenciación (eco branding, etiquetado...limitado a ciertos nichos, normalmente en el segmento de los LOHAS).

Sucede que estas actuaciones se encuentran compitiendo en mercados saturados, cada vez más reducidos y con más jugadores. Ha habido innovaciones de marketing, pero de escaso calado: en realidad, la brecha entre marcas y consumidores se agranda, y la crisis global puede producir cambios fundamentales. En definitiva, la visión general es la de un desarrollo incremental de la innovación sostenible, pero sabemos que debe haber más, algo que la evidencia histórica recabada por Christensen indica que es el germen del nuevo modelo.

Efectivamente, hay otra corriente emergente en la que están participando ya algunas de las empresas con más visión (léase a Jeff Immelt, CEO de GE, en la Harvard Business Review de Sept09: "How GE is disrupting himself"), y especialmente nuevos entrantes, incluyendo empresas de economía social. Hablamos de modelos de negocio disruptivos en tanto que redefinen como se producen y consumen nuevos productos y servicios. En su desarrollo, se utilizan nuevos procesos de planificación basados en el conocimiento emergente, donde juega un papel clave la inmersión en el conocimiento autóctono, y también disconforme, de grupos de interés diversos. Estos nuevos sistemas son origen de nuevas competencias, creadoras de "valor real" insatisfecho . Muchas de estas iniciativas nacen en la base de la pirámide social, dónde más de 4.000 millones de personas cuentan con necesidades elementales sin satisfacer a nivel empresarial.

Lo que es importante recalcar es que hay una metodología para navegar en estos momentos de cambio, que las grandes empresas líderes la están aplicando y que invitaría a conocer. Como necesitaría más espacio y tiempo, recomiendo leer a Stuart Hart, C. Christensen, C.K. Prahalad y R.Orsato, aunque avanzo algunas claves:

1. Las metodologías y estrategias de planificación y posicionamiento no sirven para los mercados disruptivos, sí las estructuras flexibles y organizaciones que aprenden. Las estrategias emergentes fijan primero objetivos y sólo después definen asunciones (aquellas que deben mostrarse ciertas para materializar los objetivos). Cuando se aborda un mercado inexistente, pretender planificar con datos no sólo es engañarse, sino que empuja a acciones equivocadas. Se implementa con mentalidad test, lo que permite revisar la estrategia (emergente). Sólo después se invierte y genera el plan deliberado. La generación y validación de asunciones es clave, y se trabaja a nivel de inmersión.

2. La función del ejecutivo senior es doble: divisar señales que indican posibles cambios disruptivos (y enseñar a otros a identificar esas señales) y facilitar la creación de motores de crecimiento disruptivo. Estos deberán ser externos a la actual organización, de modo que puedan "sobrevivir" a los valores -modelos de asignación de recursos, definidos por las fuentes de recursos: clientes y accionistas- necesarios para mantener la posición del "core business" -y aún principal fuente de ingresos- en el mercado. Mientras estas células avanzan por el camino de la sostenibilidad disruptiva, la empresa matriz avanza también en su desarrollo incremental sostenible y responsable (planificado).

3 . Muchas de las herramientas mecanicistas de investigación de mercado y promoción que hemos usado hasta ahora serán completamente inútiles. Observaremos cómo las personas viven y se interrelacionan, más que lo que dicen. Se buscará pacientemente los huecos de demanda insatisfecha (entendida como los "trabajos por hacer") y con ello la aportación real de valor. La clave son las circunstancias y las ideas culturales soporte. Se trabaja a nivel de toda la cadena, que se define de modo sistémico. Las entradas en estos mercados deben ser iterativas, en un proceso de aprendizaje, midiendo impactos, reservando recursos para reconducir los previsibles primeros fracasos. Es el llamado "marketing agnóstico": ni nosotros, ni nuestros potenciales clientes, pueden decir cómo, o en qué cantidades, usaremos una tecnología disruptiva antes de haber experimentado su uso. La planificación por tanto ha de salir a la calle, y la estrategia construirse desde la acción.

5. Las nuevas soluciones, aunque sean de apariencia sencilla, deberán también deslumbrar a sus nuevos clientes y grupos de interés. El mundo sostenible es mucho más luminoso que el actual, no lo olvidemos.

6. Se necesitarán nuevas personas y socios. Igual que escuchamos hoy a los bancos decir que apenas tienen profesionales que hayan cubierto una crisis antes, las empresas deberán ser conscientes de sus debilidades para desarrollar con éxito este nuevo modelo, en el que no puedes evaluar mercados (que no existen), ni utilizar técnicas de implantación masiva (que fracasarán: será necesario un aprendizaje y ajuste). Pequeños equipos para mercados en origen pequeños (pero escalables), especialistas en insights y creadores de redes (el banco ICICI en India atiende a sus 200.000 clientes con 16 personas de personal propio, el núcleo que lo soporta son las propias comunidades sociales). Se necesitarán, finalmente, nuevas formas de evaluar el éxito.

En definitiva, y parafraseando la célebre frase, la clave empresarial del desarrollo sostenible será "el modelo de negocio, estúpido" y no la tecnología.

Apliquemos estos principios a un asunto de actualidad: la introducción del coche eléctrico.

Los fabricantes de automóviles se encuentran ante el dilema de avanzar hacia una oferta más sostenible, pero saben que la auténtica innovación que implicaría el éxito del coche eléctrico (la solución técnica de la industria) no es de producto, sino de modelo de negocio. Lo saben, pero no es sencillo para estas empresas hacer la transición. Esto es así porque su oferta actual cubre con creces las expectativas de sus clientes (¡de los que son cautivos!), y no pueden sacrificar volúmenes y estructuras. Esto marca su modo de evaluar las alternativas, que empuja a mantener el modelo de negocio, y a lanzar un producto mimetizado a los actuales modelos de combustión, en apariencia y autonomía, lo que necesariamente (por los costes asociados a mimetizar lo actual) lo posicionará en precio alto ("para el que tenga alta conciencia ecológica"). El problema es que un automóvil eléctrico reúne las características de tecnología disruptiva: no tiene entrada por el segmento masivo porque en verdad no cubre los requisitos excelentes que desde el punto de vista de "trabajo por hacer" ofrecen los coches actuales.

A mi modo de ver, la solución a este dilema para los fabricantes pasa por desarrollar unidades de negocio externas, que diseñen nuevos modelos de negocio (que convivirán durante un tiempo con el tradicional -que deberá, eso sí, seguir mejorando incrementalmente en la eficiencia de emisiones, y en la penalización del kilometraje - coste del combustible u otros medios-) sobre las premisas del modelo disruptivo: abordando segmentos "sobrepasados" por la oferta actual (incluso de "no-consumo"), jugando positivamente con las bajas prestaciones relativas del producto y por tanto necesariamente con un bajo coste de entrada, lo que puede llevar a pensar en un modelo similar a la telefonía móvil, dónde no hay coste de compra de equipo, sólo cuota de uso (pensar en términos de kms recorridos, no de coches producidos): esto llevaría a nuevos partnerships transversales. El modelo se construiría también desde la inmersión en las distintas circunstancias del usuario y grupos de interés (por ejemplo, las acciones paralelas en movilidad sostenible colectiva): lo que también puede llevar a pensar en partnerships público-privados (la movilidad sostenible cada vez será más colectiva y menos individual). También repensaríamos las ideas culturales que sustentarían el modelo: de lo exclusivo a la socialización, de la apreciación a lo radical: para ello mezclaríamos aprendizajes de las experiencias en desarrollos como la bicicleta pública urbana, con, por ejemplo, los icónicos "dispensadores" de autos que creara Smart.

Estos nuevos equipos empresariales buscarán especialistas en esta nueva forma de hacer marketing, desde quienes sepan obtener insights de calidad de los distintos stakeholders (¡sin olvidar los de no-consumo!) a aquellos que sepan aplicar metodologías de desarrollo (basadas en la causalidad y la estrategia emergente) como las vistas en estas notas.

Lo dicho: el reto de la sostenibilidad es en gran parte de marketing (en cuanto a relación mercado-empresa) y modelo de negocio, no técnico.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Green Awards 2009


Se acaban de anunciar en Londres los Green Awards 2009. Desde 2006, estos premios reconocen el trabajo creativo en todo tipo de disciplinas del marketing relacionadas con la responsabilidad corporativa, el desarrollo sostenible y las mejores prácticas éticas. Hoy es un evento establecido en el calendario de la sostenibilidad, promoviendo a través de sus premios las mejores prácticas del mercado, e ilustrando el rol crucial que debe jugar el marketing y la comunicación, como sintetizador del nuevo paradigma, en la implantación de productos y estilos de vida que hacen lo verde normal, y no al revés.

Así lo reconoce la UNEP apoyando estos premios, que entiende el papel que la creatividad y el liderazgo deben jugar creando una sociedad más sostenible. Como dice Jonathan Porrit, ex Presidente de la Comisión para el desarrollo sostenible de UK, "frente a los mensajes de hecatombe, se necesita celebración y reconocimiento de aquellos que construyen el nuevo mundo que está surgiendo del caos".
Según la web de los Green Awards, la importancia del marketing no tiene parangón en nuestra sociedad. Esto no significa consumidores pasivos, sino ciudadanos que negocian lo que consumen y deciden qué voces escuchar. Por ello, el marketing verde o sostenible habla directamente con la gente, con el potencial de cambiar los negocios para bien.

Estos premios no sólo deben ser una inspiración de buenas prácticas y nuevas empresas de todo tipo a imitar, también son el espejo de un nuevo modelo de agencias de marketing. En un entorno de empresa cada vez más externalizado, sus equipos vienen de backgrounds eclécticos,combinando expertos del nuevo marketing de redes, la investigación e insights, la eco innovación, la colaboración sistémica y el conocimiento emergente, la responsabilidad corporativa y sus sistemas de gestión, la ecología y las ecotecnologías… Son agencias que dicen “no” al greenwashing y se sumergen en el corazón de la organización del cliente, sus cadenas de suministro, sus empleados…apalancándose en la esencia de la empresa y promulgando que por encima de todo, está lo que la empresa hace. Marketing estratégico y responsable. Marketing inteligente y exigente, con muchas más restricciones, pero de resultados mucho más poderosos. 1+1 deja de ser dos y suma más, mucho más, como sucede en las naturaleza que hemos apartado en muchos años de racionalismo reduccionista y la economía de lo escaso (como modo de construir deseo y demanda).

Estos awards nos muestran que en UK la revolución verde es un hecho en el que las empresas inteligentes están plenamente embarcadas. Interesa hacer un repaso a las categorías para entender el desarrollo que está adquiriendo. Entre las ya establecidas, encontramos:

1)green campaigner, dedicado al poder del individuo como comunicador: bloggers, etc.;
2)campañas integradas (360º);
3)packaging (reciclables, biodegradables,compostables…que además sean creativos, excitantes…);
4)mailings (uso de materiales,segmentación inteligente que resulte en menores tiradas, etc.);
5)nuevos medios (online, advergames, virales, podcasts...también se tendrá en cuenta un eficiente uso de la tecnología y la huella de carbono que genera);
6)campañas internas que consigan cambios de comportamiento;
7)campaña audio-visual (cortometrajes y anuncios);
8)RRPP;
9)publicidad impresa (outdoor y prensa);
10)radio (importante por ser el medio de mayor credibilidad);
11)websites;
12)grandprix.

Las nuevas categorías son especialmente interesantes:

1) campañas del sector público que efectivamente hayan cambiado comportamientos de consumo responsable, reciclaje, eficiencia energética, etc. Reconoce la importancia creciente de los poderes públicos en educar y persuadir a la sociedad, con especial énfasis desde lo local (dónde hay grandes ejemplos de actuaciones por local councils y boroughs). También premia a nuevos canales sostenibles, el pensamiento innovador, y muy interesante, la eficiencia en el uso de recursos (ya que es dinero público).
2)campañas de la empresa social, que tradicionalmente ha usado el marketing de guerrilla, y dónde, entre otros, valora la capacidad de influir sobre políticas públicas.
3)eventos sostenibles: esta industria también se está modificando para cambiar su impacto, desde iluminación de bajo consumo a minimización de residuos, reuso, ecodiseño, etc. También su impacto social.
4) RSC reporting que demuestre claridad, creatividad que cree impacto real, nuevos formatos, demostraciones de cómo la RSC realmente está integrada en las organizaciones, thought leadership..

Cabe destacar también la honestidad y excelencia de los criterios de evaluación. No creo que por conocer errores históricos de los premios publicitarios (el culto a la agencia y a la creatividad sobre la eficacia), o por haber tenido que superar el escepticismo generado por la lacra del greenwashing, sino porque este nuevo marketing nace de principios mucho más poderosos, los premios se mueven por criterios de eficacia y fundamentos de la responsabilidad corporativa, como la sensibilidad hacia el entorno, la coherencia, el sentido de comunidad, la transparencia, la aportación de valor y la innovación.